El jugo de granada y el jugo de arándanos son ricos en antioxidantes y protegen contra riesgos de enfermedades como los cálculos renales, la hipertensión y la hipercolesterolemia. El jugo de granada contiene polifenoles, que son antioxidantes que protegen de la formación de radicales libres en el cuerpo. Los polifenoles también están presentes en el jugo de arándano, el vino tinto y el té verde, pero el jugo de granada contiene mayores niveles de estos antioxidantes. Es probable que el jugo de granada sea tan bueno para los riñones como el jugo de arándano, pero son necesarias investigaciones más exhaustivas para conocer completamente sus propiedades protectoras.

Dieta renal

Se recomienda una dieta baja en proteínas y sal, potasio y fósforo para los pacientes con insuficiencia renal o síndrome nefrótico. Si te estás realizando diálisis, también se recomienda restringir la sal, el potasio y el fósforo y una dieta rica en proteínas. Como tanto el jugo arándano como el de granada son bajos en potasio, constituyen una buena opción para cualquiera de estas dietas. Ambos jugos también proveen varias vitaminas y minerales esenciales.

Disminuición del riesgo en los paciéntes en tratamiento de diálisis

Según el artículo “El jugo de granada ayuda a los pacientes en tratamiento de diálisis” de John Schieszer, publicado en enero de 2011 en Renal and Urology News (noticias sobre urología y riñón), los riesgos de morbilidad debido a infecciones e incidentes cardiovasculares pueden verse reducidos significativamente en los pacientes en tratamiento de diálisis que toman jugo de granada antes de cada sesión. La posibilidad de internación por incidentes cardiovasculares disminuye un 36% y la posibilidad de internación por infecciones es una 40% menor. Es probable que el jugo de arándano disminuya los riesgos de internación también debido a sus propiedades antioxidantes.